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Para tener claro qué tipo de protección debemos usar debemos tener en cuenta los distintos tipos de radiación del sol, que son:
1. la radiación ultravioleta (RUV) a su vez clasificados en UVC, UVB y UVA:
siendo la radiación UVB la que puede ocasionar eritema (enrojecimiento cutáneo) y quemaduras solares así como alteraciones del sistema inmunológico y cáncer de piel, entre otras alteraciones cutáneas. Por su lado la radiación UVA es la que atraviesa capas más profundas de la piel (epidermis y dermis), y por tanto es la mayor responsable del bronceado y se la relaciona con el envejecimiento prematuro y las lesiones pre cancerígenas ocasionadas por la UVB.

2. la luz visible (VIS)

3. la luz infrarroja (IR)

Tanto la VIS como la IR tienen igualmente efectos perjudiciales en la piel, y afectan a la generación de radicales libres.
Por todo ello es muy importante protegernos bien, y tenemos la ventaja de que en la actualidad existen protectores solares que evitan y/o disminuyen el daño producido por los Rayos Ultravioleta (RUV) así como el daño indirecto provocado por la VIS e IR.

Factores de Protección Solar (FPS)

Al elegir un protector solar debemos elegir el Factor de Protección Solar (FPS) según nuestro tipo de piel y el tiempo que vayamos a estar expuestos al sol. De hecho la diferencia entre un FPS 30 o un 50 no es mucha ya que lo importante es sobretodo aplicarla bien teniendo en cuenta la dosis recomendada (2mg/cm2 de piel expuesta) y la repetición de la aplicación. Además para que un protector solar sea eficaz es importante guardarlo en un lugar adecuado y tener en cuenta la fecha de caducidad, ya que podría perder o disminuir su eficacia si no se cuidan todos los requisitos.
Otra cosa que debemos tener en cuenta cuando nos exponemos a los rayos del sol es saber si este es más o menos agresivo y cuál va a ser su incidencia sobre la epidermis. En este sentido sabemos que cuanto más cerca y directa se encuentre la posición de la tierra respecto al sol (al medio día por ejemplo), más RUV alcanza la tierra, por lo que no deberíamos exponernos al sol sin protección entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde.