Tel. 93 414 25 55 - C/ Balmes, 310 1º - 2ª Barcelona info@institutotrius.com

Es probable que tu piel se vea sometida a veces a trastornos como edemas (retención de líquido), irritaciones, hematomas o heridas que han cicatrizado recientemente… y no sabes muy bien como tratarlos. Una de las técnicas más útiles en estos casos es el Drenaje Linfático Manual (DLM), que consiste en un masaje relajante y calmante que te ayudará no sólo a tratar sino también a prevenir a nivel médico y estético.

En qué consiste

El sistema linfático es el encargado de trasportar la linfa, el líquido que elimina las sustancias indeseadas de los tejidos y difunde otras beneficiosas; todo este proceso se ralentiza en situaciones de estrés, ambiente frío, cansancio etc…

Gracias al drenaje linfático (que actúa desde las capas profundas de la piel hasta los músculos) se reducen los posibles estancamientos y se sanean los tejidos, eliminando toxinas, deshechos y microorganismos, reduciendo la hinchazón y el dolor provocados por trastornos como la retención de líquidos, embarazos, varices etc…

Se realiza un masaje suave de entre 45 y 60 minutos que actúa también indirectamente en la circulación de la sangre, mejorando la microcirculación y favoreciendo la nutrición celular que mejora notablemente el aspecto de la piel.

Para qué está indicado

El DLM está indicado sobre todo para trastornos:

1. Cutáneos: acné, rosácea, dermatitis perioral y eritema facial persistente (cuperosis)

2. Tejido graso: celulitis

3. Quirúrgicos: pre y postcirugía reparadora y estética, así como en la prevención y tratamiento de cicatrices.

4. Otros efectos: en los tratamientos contra el envejecimiento (efecto sedante/relajante), edemas faciales, piernas hinchadas y cansadas, etc.