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Testimonios de pacientes

Trasplante capilar mediante técnica FUE en el Instituto Trius

Antes de decidirme a realizar el trasplante capilar, ya era paciente de la Dra. Trius y ya conocía las causas de mi alopecia. Intentamos durante un tiempo combatir la caída de mi cabello con finasteride en pastillas y minoxidil líquido aplicado directamente sobre el cuero cabelludo. El problema era que dependía de estas dos sustancias a diario y aunque noté mejoría, resultaba incómodo. Así que quise informarme sobre el trasplante capilar y tras consultarlo con la dorctor decidimos que la técnica que más me convenía era la técnica FUE…

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Como paciente, creo que para definir lo mejor posible mi experiencia durante mi intervención debería dividirla en 3 partes: pre-operatorio, operatorio y los días posteriores o post-operatorio. Durante el pre-operatorio entré en la consulta de la Dra. Trius a las 07:00 de la mañana de un jueves y volvió a explicarme en detalle en qué consistiría la intervención y me presentó al equipo de enfermeras con las que trabajaría. Me tomaron las últimas fotos antes de la operación, me vestí con una bata, me cortaron el pelo al cero (eso fue lo más duro…J) y entramos a la sala para empezar la intervención. Supongo que como la mayoría de pacientes que no somos médicos, estaba algo nervioso y asustado antes de empezar, pero a los 5 minutos de entrar, tras haber comenzado ya la operación, me relajé completamente. El operatorio. Empezamos a las 08:00 de la mañana y acabamos alrededor de las 17:00 de la tarde lo que sería la primera parte de la zona de extracción de folículos y ya con algunos de los primeros injertos. Gracias a la sedación y la anestesia local, no noté absolutamente nada durante toda la operación y además, era plenamente consciente de todo: podía ir hablando con las enfermeras y con la Dra, en algún momento pude dormirme, ver la TV o escuchar música, así que no fue una intervención incómoda. Hicimos una pausa a media mañana para tomar un zumo y galletas de chocolate y otra pausa a mediodía para comer. Al acabar ese día, fui a casa a dormir y volví al día siguiente a la misma hora para empezar con la segunda zona de extracción y acabar con los injertos que faltaban. Esa noche pude dormir bien, ya que la primera zona de extracción se encontraba en la parte de atrás de mi cabeza y a la derecha por lo que pude dormir boca abajo y de lado. La Dra. me dio alguna pastilla antiinflamatoria y alguna más para el dolor, que no tuve que utilizar. Más que dolor, en la zona intervenida recuerdo más la sensación de escozor que calmaba con suero fisiológico en spray. Al día siguiente, terminamos con los trasplantes que faltaban exactamente de la misma manera que el día anterior. Como digo, durante la intervención no noté absolutamente nada, simplemente alguna pequeña vibración de vez en cuando por el bisturí cilíndrico, pero nada más. Tal y como me indicó la Dra. Trius, protegí mucho la zona intervenida con el famoso “gorro de pescador”, me tomé durante una semana las pastillas que me recetó e hidraté con el suero fisiológico la zona intervenida durante los primeros días. La sensación de escozor dura unos cuantos días, pero es llevadera y el suero realmente ayuda a calmar el picor. Al cabo de un mes de la operación hay un momento crítico ya que el pelo no trasplantado crece de manera normal pero los pelos injertados, caen. La Dra. ya me había avisado que eso podría ocurrir y que no me preocupara, que el ciclo completo se cierra en 6 meses y que esos pelos injertados caen debido a las lesiones que sufren durante el trasplante. Al final, cuando eso ocurre, simplemente, estás igual que antes. Hoy han pasado ya 3 meses desde mi intervención y desde hace algunas semanas empiezo a ver los primeros resultados. Mis primeros pelos apareciendo en las zonas injertadas que deben tener ya unos 4 milímetros de largo. Y creciendo…

Mi expariencia en mi intervención de injerto capilar FUE en el Instituto Trius

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Mi amigo Rubén y yo, tras largos debates y búsquedas de información por Internet, decidimos realizarnos un tratamiento de injerto capilar, tras varias visitas y haber solicitado información en diversos centros capilares de Barcelona.    La decisión por el Instituto Trius fue instantánea y indudable después de la reunión que tuvimos con la Doctora Trius en su despacho del Instituto Trius de la calle Balmes de Barcelona.

Sus explicaciones y conocimiento sobre el procedimiento de las fases del crecimiento capilar y la técnica utilizada para del implante, así como todas las fotos reales de pacientes del antes y el después del tratamiento, nos hizo ver que por su experiencia y buen hacer era la mejor opción. La doctora Trius nos contestó todas las dudas que nos surgieron y nos pareció una persona de confianza.

 

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Ese mismo día concertamos fecha para la intervención con Marta, una persona encantadora y de trato exquisito, que forma parte del equipo del Instituto Trius . Marta nos informó de todos los temas pre y post intervención y del presupuesto del tratamiento según la cantidad de folículos pilosos que necesitábamos para lograr el mejor resultado. Un presupuesto que ahora después de más de 1 año y del resultado obtenido me parece más que justo y adecuado.

Tengo que decir que Marta fue la persona que acabó de convencernos de que estábamos en el mejor sitio donde realizarnos el tratamiento. Su profesionalidad es increíble. Nos explicó todo con perfecta claridad, medicación antes y durante los 3 días siguientes, cuidados a tener en cuenta antes y después. Y todo nos lo dio también por escrito. Gracias Marta por tu profesionalidad, por dedicarnos tanto tiempo y por hacernos sentir tan a gusto hablando contigo sobre nuestras dudas.

Si mi primera impresión fue buena, el día de la intervención fue muchísimo mejor. Llegué a la hora prevista por la mañana, bastante dormido y algo inquieto. Al abrir la puerta me recibe con una sonrisa y llamándome por mi nombre, una encantadora chica llamada Isabel, asistente de la doctora Trius, que me acompaña sin perder su sonrisa en ningún momento, a una sala con 2 armarios y un moderno y lujoso baño con espejo y pica donde me han dejado encima de una banqueta una camisola y un pantalón precintado, de esos verdes de usar y tirar. Me pongo el traje verde con mi ropa interior y dejo mi ropa en uno de los armarios, cierro con llave y salgo. Isa y otra asistente muy amble llamada Montse, junto a la doctora Trius me esperan para recibirme, me acompañan a la sala contigua donde se realiza la intervención. Allí me tumbo boca abajo en una camilla comodísima de esas con agujero donde apoyar la cabeza mirando hacia abajo, y después de ponerme un poco de anestesia local, me quedo totalmente relajado, en realidad en cuestión de segundos me siento como en el cielo. Tengo que decir que mi experiencia durante la intervención es una mezcla de relax total a nivel mental y físico, junto una brutal ilusión por el resultado que ya preveo será satisfactorio, con la sensación de estar muy cómodo con la doctora Trius y sus dos colaboradoras y con la confianza de que están haciendo las cosas muy bien. No siento nada de dolor, no me entero de nada solo de vez en cuando oigo sonrisas y suaves comentarios profesionales entre ellas que todavía me hacen estar más relajado. También tengo que destacar el buen rollo, armonía y sentido del humor que existe entre ellas.

La doctora Trius es una persona que desprende serenidad y confianza, se nota que es exigente consigo misma, perfeccionista, de las que se siente satisfecha con buenos resultados y con la satisfacción de sus pacientes.

Una vez realizada la extracción de los folículos de la zona de detrás de la cabeza. Me doy la vuelta en la misma camilla mirando hacia arriba y inmediatamente la Doctora Trius, personalmente va injertando uno a uno los folículos extraídos previamente. Sus dos asistentas Isa y Montse le van preparando los folículos uno a uno en una especie de lápices metálicos, que son los que la Doctora Trius utiliza para injertar en la zona receptora.

Al cabo de un rato, una vez injertado el último folículo. Se acabó, me pongo mi ropa de nuevo y me fui a casa en taxi, esa tarde me quedé relajado en casa sin hacer nada. Al día siguiente vida normal. Eso si, una semana sin hacer deporte y sin ponerme casco de moto. A los 7 días no se me notaba nada de nada. Y los primeros 3 días solo si alguien se fijaba mucho y lo sabía. Porque sino tampoco se nota nada. Lo digo porque mucha gente con la que tuve contacto esos día ni se dio cuenta.

A los 4 meses me empecé a ver los resultados más plausibles y a los 6 meses es cuando vi el resultado más radical. Ya no se me veía el cuero cabelludo en las zonas implantadas. Es decir, que ya no veía aquellos claros cuando me miraba al espejo y me daba la luz directa en la cabeza. En los meses siguientes hasta ahora, vas viendo como cada vez te ves mejor y con más pelo. Un auténtico cambio físico a mejor. Te cambia hasta la cara. Más saludable y joven. Mucha gente me ha comentado que me veía diferente…, mejor…, pero sin saber muy bien porque. Y eso es lo mejor.

Otra cosa que me gustó y quiero destacar son las instalaciones del Instituto Trius. Una mezcla de modernidad, lujo, comodidad y calidez. Un lugar donde te sientes a gusto y relajado. Son unas instalaciones muy modernas y cálidas. En las que se ha tenido en cuenta hasta el último detalle para estar en un ambiente de máxima comodidad y confortabilidad.

Se que lo más importante para mi ha sido el excelente resultado. Pero también lo ha sido la experiencia con todo el equipo del Intituto Trius, por su profesionalidad, su calidez, su exquisito trato, su paciencia, su comprensión, su amabilidad, su serenidad, y por tantas sonrisas que hacen que una relación profesional sea también humana.

Menopausia

Soy una paciente de la Dra. Trius. Al llegar a la menopausia, decidí ponerme en sus manos para tratar algunos aspectos de mi piel, pero finalmente también probé varios tratamientos que no sólo mejoraron mi aspecto físico sino también mi salud. Ahora tengo nuevos hábitos que me hacen sentirme mejor. Durante todo el tiempo que estuve yendo al Instituto Trius recibí un trato cálido y profesional por parte de su equipo.

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